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lunes, 22 de abril de 2013

Productos sustentables ¿negocio o solución?

Tomada de 3form-la.com

Por: Mariana Villavicencio

Tanto arquitectos como consumidores, estamos cada día tomando más conciencia sobre la importancia del uso de materiales amigables con el medio ambiente. Desafortunadamente, un obstáculo que se interpone entre la buena intención de ambas partes, es el impacto al bolsillo.



Por alguna razón, los productos ecológicos se venden como "un lujo". Su precio puede ser mucho más alto que el de los convencionales; y en muchos casos, las decisiones de compra se basan en el precio.

Es cierto que a la larga los productos verdes amortiguan su costo, pues suelen significar un ahorro a largo plazo. El problema es cuando no se cuenta con los fondos suficientes para realizar la inversión inicial.

Sucede que, por increíble que parezca, muchas empresas que venden productos o servicios sustentables, han encontrado en éste mercado una oportunidad más que una solución a un problema global. Hay que entender que la sustentabilidad no es una moda (aunque últimamente así lo parezca) y no se pueden vender muebles de cartón a precio de maderas finas, porque lo que pasa es que la gente opta por adquirir aquello que conoce y que considera garantizado por experiencias previas.

Para realmente propiciar un cambio, los productos verdes tienen que ser más baratos porque a fin de cuentas, la mayoría provienen de material reciclado que en algún momento fue desperdicio. Ésta materia prima no puede costar lo mismo que algo totalmente nuevo, fabricado con materiales costosos. Se trata de congruencia y sentido común. Si estos dos conceptos desafían la credibilidad del comprador, estamos perdidos.

Es comprensible que algunos precios se encarezcan por los procesos de fabricación, pero de igual manera, los precios finales deben ser competentes en relación al el resto de la oferta.

En la arquitectura ésto es realmente un problema, pues por más que se ofrezcan soluciones de este tipo, si al cliente no le conviene (generalmente el "a largo plazo" no ayuda), no va a aceptar la propuesta y vamos a seguir colocando calentadores de gas en lugar de celdas solares.


Publicado por Revista Obras el Jueves, 18 de abril de 2013

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